En la industria automotriz, “calidad” puede representar muchas cosas, pero principalmente que el coche no falle, que no tenga ruidos raros, que no prenda testigos, que no llegue con defectos, que no te haga visitar la agencia antes de aprenderte bien todos los botones. Y sí, eso importa muchísimo. Pero un buen auto no solo se define por la ausencia de problemas; también se define por algo más difícil de medir y, a veces, más importante para el dueño: si después de la emoción inicial todavía te gusta manejarlo.
Ese es el ángulo de los nuevos resultados que Ford está comunicando alrededor del Estudio APEAL 2026 de J.D. Power en Estados Unidos. Mientras el Initial Quality Study, IQS, mide problemas reportados por propietarios durante los primeros 90 días de uso, el estudio APEAL, Automotive Performance, Execution and Layout, se enfoca en el vínculo emocional y entusiasmo del dueño con su vehículo nuevo después de ese mismo periodo inicial. J.D. Power explica que el IQS 2026 se basa en respuestas de 78,514 compradores y arrendatarios de vehículos modelo 2026 encuestados tras 90 días de propiedad, usando problemas por cada 100 vehículos como métrica; por otro lado, reportes sobre APEAL 2026 señalan que el estudio también encuesta a propietarios tras 90 días y evalúa atributos como desempeño, comodidad, tecnología y diseño.
La diferencia no es menor. IQS pregunta, en esencia, qué salió mal. APEAL pregunta algo más emocional: qué tanto te sigue gustando el coche cuando ya se acabó la luna de miel del auto nuevo. Ahí entran diseño, desempeño, seguridad, funcionalidad, comodidad, facilidad de uso, sensación de manejo y esa mezcla rara de razones racionales e irracionales por las que uno termina diciendo “sí, este coche sí me gusta”.

IQS vs APEAL: no miden lo mismo
| Estudio | Qué mide | Lectura DD |
|---|---|---|
| J.D. Power IQS | Problemas reportados durante los primeros 90 días | Calidad inicial: qué tanto falla o molesta al arrancar la vida del vehículo |
| J.D. Power APEAL | Entusiasmo y vínculo emocional tras los primeros 90 días | Experiencia: qué tanto gusta vivir con el auto |
| IQS bajo | Menos problemas por cada 100 vehículos | Menos frustración inicial |
| APEAL alto | Más satisfacción con diseño, desempeño, comodidad y uso | Más deseo, orgullo y conexión con el producto |
| Limitación común | Ambos miran la etapa inicial de propiedad | No sustituyen una medición de confiabilidad a largo plazo |
Ford llega a este resultado con una narrativa interesante. En el J.D. Power 2026 U.S. Initial Quality Study, la marca fue reconocida como la mejor entre marcas de volumen en calidad inicial; además, Ford F-150, Mustang y Super Duty quedaron como modelos mejor posicionados en sus segmentos dentro del IQS. Ese dato sirve como primer piso: menos problemas iniciales, mejor control de manufactura y una señal de que los procesos internos sí están moviéndose en la dirección correcta.
Pero el comunicado de Ford México busca sumar un segundo piso: APEAL. Según Ford, la marca mejoró su calificación general hasta 849 puntos, subiendo al lugar 9 entre marcas de volumen y quedando por encima del promedio de ese grupo. Ford también comunicó que Mustang fue nombrado el auto deportivo más atractivo por segundo año consecutivo, mientras que Super Duty fue reconocida como la pickup pesada más atractiva por tercer año consecutivo. Estos mismos datos aparecen en la comunicación oficial de Ford sobre el APEAL 2026.
Nuestra lectura es que Ford está intentando unir dos mensajes que antes muchas marcas trataban por separado: calidad técnica y experiencia de uso. Una cosa es fabricar un vehículo que llegue bien; otra es fabricar uno que el cliente quiera seguir usando, presumiendo y recomendando después de tres meses. La primera reduce frustración. La segunda construye lealtad.
“Me da mucho orgullo la consistencia que estamos viendo en nuestros modelos más emblemáticos. Dos de los vehículos que llevaron a Ford al podio del estudio APEAL el año pasado repitieron el logro este año: por segundo año consecutivo, Ford Mustang fue nombrado el auto deportivo más atractivo, y por tercer año consecutivo, Ford Super Duty fue reconocida como la mejor pickup pesada en su categoría”. Josh Halliburton, director ejecutivo de Calidad en Ford Motor Company.

Resultados destacados de Ford comunicados para 2026
| Modelo / marca | Resultado | Lectura DD |
|---|---|---|
| Ford marca | 849 puntos en APEAL 2026, según Ford | Mejora de percepción emocional y experiencia temprana |
| Ford marca | Lugar 9 entre marcas de volumen en APEAL | Avance positivo, aunque no liderazgo absoluto |
| Ford Mustang | Auto deportivo más atractivo por segundo año consecutivo | La emoción del pony car sigue funcionando |
| Ford Super Duty | Pickup pesada más atractiva por tercer año consecutivo | La experiencia también importa en vehículos de trabajo |
| Ford F-150 | Premio IQS de segmento, según J.D. Power | Pickup clave para la narrativa de calidad inicial |
| Ford Mustang | Premio IQS de segmento | Calidad inicial y atractivo emocional coinciden |
| Ford Super Duty | Premio IQS de segmento | Buen cruce entre herramienta de trabajo y satisfacción |
El caso de Mustang es particularmente lógico. Si hay un producto de Ford que vive de la emoción, es ese. Mustang no se compra únicamente porque sea un medio de transporte; se compra porque hay una historia, un sonido, una silueta, una postura y una promesa emocional detrás. Que repita como el auto deportivo más atractivo en su categoría dentro del estudio APEAL ayuda a reforzar que, por lo menos para los propietarios encuestados, la experiencia sigue conectando después del entusiasmo inicial.
Con Super Duty, la lectura cambia. Aquí no hablamos del deportivo aspiracional, sino de una herramienta de trabajo pesada. En una pickup de ese tipo, el atractivo no viene solo de verse imponente; viene de sentirse capaz, cómoda, confiable en la operación diaria y suficientemente bien resuelta para que el dueño no piense que está sacrificando experiencia por capacidad. Que Super Duty repita por tercer año consecutivo en su categoría es relevante porque su cliente suele ser menos indulgente: si una camioneta pesada falla como herramienta, no solo molesta, también cuesta dinero.
Ford también dice que obtuvo cuatro lugares entre los tres primeros puestos dentro de las diez categorías elegibles para premio en APEAL. Al cruzar eso con el IQS, el mensaje corporativo es evidente: la marca quiere demostrar consistencia, no un golpe aislado de suerte.
El matiz importante es que tanto IQS como APEAL son estudios de los primeros 90 días. Eso los vuelve útiles para medir calidad inicial, experiencia temprana y satisfacción de arranque, pero no deben confundirse con confiabilidad a largo plazo. Para eso existen otras mediciones, como estudios de dependabilidad a varios años. Dicho de otra manera: APEAL puede decirnos si el propietario está encantado después de tres meses; no necesariamente nos dice cómo se sentirá después de 80,000 kilómetros, tres servicios, dos baches apocalípticos y una pieza que tardó semanas en llegar.
Cómo leer este resultado sin caer en hype
| Lo positivo | El matiz |
|---|---|
| Ford mejora en calidad inicial y APEAL | Son mediciones de primeros 90 días |
| Mustang y Super Duty repiten premios | No significa que todos los modelos estén al mismo nivel |
| APEAL mide satisfacción real de uso inicial | No equivale a confiabilidad después de varios años |
| IQS ayuda a ver reducción de defectos tempranos | No mide costo total de propiedad completo |
| La consistencia en varios modelos es buena señal | Hay que ver si se sostiene en servicio, refacciones y experiencia local |
| Ford habla de procesos compartidos entre diseño, ingeniería y manufactura | La prueba final siempre está en el cliente, no en el comunicado |
Aun así, el resultado tiene valor. Ford ha tenido años complicados en percepción de calidad, especialmente en un mercado donde cada llamado a revisión, cada fallo de software o cada problema de producción se amplifica rápido. Por eso, mejorar en IQS y APEAL al mismo tiempo le permite construir una narrativa más sólida: no solo menos defectos al inicio, sino más satisfacción con el producto completo.

Para México, el ángulo también es interesante. Ford de México no es solo una oficina comercial; tiene una presencia industrial histórica y relevante. La compañía inició operaciones en el país en 1925, cuenta con operaciones de manufactura en Hermosillo y Cuautitlán, donde produce modelos como Bronco Sport, Maverick y Mustang Mach-E, además de plantas de motores en Chihuahua, una planta de motores eléctricos en Irapuato y un Global Technology and Business Center en el Estado de México, de acuerdo con la información corporativa compartida por la marca.
Esto importa porque la conversación de calidad no vive únicamente en Estados Unidos. Aunque los estudios citados sean del mercado estadounidense, la percepción de Ford también toca a México por producción, exportación, oferta local, servicio, financiamiento, disponibilidad de refacciones y experiencia en agencia. Un premio de J.D. Power no arregla por sí solo la experiencia del cliente en cada país, pero sí se vuelve munición para una marca que quiere sostener la idea de que sus procesos globales están mejorando.
Además, Ford está comunicando algo que suena más estructural: calidad y experiencia de cliente ya no se manejan como áreas aisladas, sino como una disciplina compartida entre diseño, ingeniería, manufactura y proveedores. Esa parte es la correcta. Porque el cliente no separa “esto fue culpa de diseño” de “esto fue culpa de proveedor” o “esto fue culpa de software”. Para el usuario, el auto es uno solo. Si algo falla, falló Ford. Si algo encanta, encantó Ford.
“Estamos construyendo procesos de control y verificación diseñados para perdurar, estos últimos resultados demuestran que enfocarnos en lo que realmente se vive al volante está generando resultados positivos. Todavía nos falta camino por recorrer, pero definitivamente vamos por buen rumbo.” — Josh Halliburton, director ejecutivo de Calidad en Ford Motor Company.
El resultado de Ford en APEAL 2026 no debe leerse como “ya ganó la guerra de calidad”, pero sí como una señal positiva. IQS mide que menos cosas salgan mal al inicio; APEAL mide que más cosas se sientan bien después de convivir con el vehículo. Que Ford avance en ambos frentes es importante porque un auto moderno ya no compite solo por motor, pantalla, diseño o precio: compite por experiencia completa. Y ahí Mustang y Super Duty funcionan como dos extremos útiles de la marca: uno vende emoción; el otro, capacidad. Si Ford logra que ambos sigan gustando después de la emoción inicial, entonces la mejora no está solo en la línea de producción, sino también en lo que pasa cuando el cliente se sube, arranca y vive con el vehículo todos los días.




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