El bug de los ventiladores
El problema más grave y el que nos hizo saltar de la silla en Droga Digital fue la pésima comunicación entre el driver y el sistema de disipación de la tarjeta. Se reportó de manera masiva que, en modelos con dos o tres ventiladores, el software solo lograba detectar y controlar uno solo.
Imaginen la situación: tienes una bestia de triple ventilador, como una RTX 5080 o 5090, trabajando a tope con el nuevo motor de Capcom. La GPU empieza a generar calor, llega a los 75°C, 80°C... y tu sistema de refrigeración solo tiene un ventilador girando porque el driver "olvidó" que existen los otros dos. Esto no es solo un problema de ruido; es un riesgo de hardware.
Cuando la disipación falla de esta manera, la tarjeta entra en un estado de pánico térmico conocido como Thermal Throttling. Las frecuencias caen al suelo para evitar que el silicio se derrita, y tu rendimiento pasa de ser una experiencia fluida a un pase de diapositivas. Pero más allá de los FPS, lo que nos preocupa es el estrés térmico innecesario al que sometes a los componentes internos. En esta comunidad valoramos la longevidad del hardware, y un driver que "apaga" tu refrigeración es el enemigo número uno.
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Menos voltaje, menos frecuencia, menos rendimiento
Por si el riesgo de sobrecalentamiento no fuera suficiente, aquellos usuarios valientes (o desafortunados) que lograron mantener las temperaturas a raya notaron algo extraño: el rendimiento era inferior al de la versión anterior.
Se detectaron limitaciones artificiales en el voltaje y frecuencias de reloj reducidas en comparación con los drivers 591.86. Es decir, NVIDIA nos entregó un driver "Game Ready" para el juego más esperado del año que, en realidad, le ponía un freno de mano a la tarjeta de video.
Limpieza profunda con DDU
Aunque la NVIDIA App te permita volver atrás, nosotros siempre recomendaremos una limpieza de raíz con DDU (Display Driver Uninstaller). ¿Por qué? Porque cuando un driver viene tan roto como el 595.59, pueden quedar "fantasmas" en el registro de Windows o archivos corruptos que afecten la comunicación con los ventiladores incluso después de revertir.
Hacer una limpieza en modo seguro con DDU y luego instalar la versión estable desde cero es la única forma de asegurar que recuperas el control total de tu hardware. No dejes que un código mal escrito dicte la vida útil de tu GPU. La seguridad de tu inversión vale esos 10 minutos extra de proceso.
Pásate a los Studio Drivers
Este desastre nos deja una lección que venimos repitiendo: no te lances al primer driver "Game Ready" solo por el hype. Si lo que buscas es estabilidad y proteger tu equipo, la recomendación de Droga Digital es que instales los NVIDIA Studio Drivers.
Históricamente, los Studio Drivers presentan una estabilidad muy superior. Mientras que los Game Ready son el campo de pruebas para optimizaciones de último minuto que muchas veces salen mal (como acabamos de ver), los Studio pasan por un proceso de validación mucho más riguroso. Sí, quizás no tengan el "perfil de día uno" para el juego que salió hace tres horas, pero te aseguran que tus ventiladores van a girar, tus voltajes serán estables y no vas a tener un cierre inesperado en mitad de una cinemática importante.

No somos beta testers gratuitos
Es inaceptable que en el año 2026, con toda la tecnología y recursos de una empresa billonaria como NVIDIA, se lance un driver que ponga en riesgo físico al hardware. No somos beta testers gratuitos; somos clientes que pagamos precios premium por un hardware que debería ser sólido como una roca.
Pasen por alto la versión 595.59. Si ya la tienen, corran a usar DDU y vuelvan a la 591.86 o, mejor aún, denle una oportunidad a los Studio Drivers para dormir tranquilos.






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