A ver a ver, ¿Qué pasó?
Waymo, actualmente consolidada como la empresa líder en servicios de transporte compartido sin conductor, opera miles de taxis en diez áreas metropolitanas de los Estados Unidos.
Sin embargo, una reciente audiencia en el Congreso ha puesto en duda qué tan "autónomo" es realmente el sistema que transporta a miles de ciudadanos diariamente, revelando que el software no siempre tiene la última palabra.
La cuestión central que hoy preocupa a legisladores y ciudadanos no es solo si la tecnología funciona, sino quién está realmente detrás del volante virtual, La revelación de que el sistema requiere muletas humanas para operar en el mundo real ha puesto en duda qué tan "autónomo" es el servicio que transporta a miles de personas diariamente

La Ilusión de la Autonomía Total
Mauricio Peña, jefe de seguridad de Waymo, fue interrogado rigurosamente sobre las operaciones internas de la compañía. La revelación más impactante no fue técnica, sino logística: Waymo utiliza una flota de respuesta humana ubicada no solo en territorio estadounidense, sino también en el extranjero, específicamente en países como Filipinas.
Estos operadores actúan bajo un modelo que la propia empresa describe como "phone-a-friend" (llamar a un amigo). Cuando el vehículo se encuentra en una situación atípica —como una construcción mal señalizada, un oficial de policía haciendo señas manuales o un escenario de tráfico confuso—, el coche no toma una decisión arriesgada; en su lugar, solicita "orientación" a estos agentes remotos. Aunque Peña enfatizó que el vehículo mantiene el control de las "tareas dinámicas de conducción" (acelerar, frenar, girar), los operadores son quienes deciden qué carril elegir o qué trayectoria seguir.
¿Un Caballo de Troya Tecnológico?
Esta dependencia de personal extranjero ha encendido las alarmas de seguridad nacional en EE.UU, El senador Ed Markey lideró las críticas, señalando que permitir que personas fuera del país influyan en el comportamiento de vehículos en calles estadounidenses representa un riesgo crítico de ciberseguridad.
La preocupación es que estas conexiones de datos, necesarias para que un operador en Manila vea las cámaras de un coche en San Francisco en tiempo real, puedan ser interceptadas. Markey advirtió que actores hostiles podrían explotar estas vulnerabilidades, convirtiendo potencialmente a los vehículos en "armas" teledirigidas por agentes extranjeros. "No sabemos si estas personas tienen licencias de conducir válidas en EE. UU. o qué nivel de lealtad tienen hacia nuestra seguridad vial", sentenció el senador.
Incidentes Recientes y el Factor Laboral
El debate llega en un momento crítico para la reputación de Waymo. Apenas una semana antes de la audiencia, un robotaxi de la empresa hirió a un niño cerca de una escuela en Santa Mónica, California, lo que provocó una investigación federal inmediata. Este incidente es un recordatorio de que, a pesar de los millones de kilómetros recorridos, los errores del sistema tienen consecuencias físicas graves y que la supervisión remota no es una solución mágica contra los accidentes.
Además, surge un dilema ético sobre la soberanía laboral. Mientras la industria prometía crear empleos de alta tecnología en EE. UU., la realidad muestra una tendencia hacia la externalización de bajo costo. El hecho de que las decisiones de navegación de un taxi en Phoenix sean tomadas por un trabajador en el sudeste asiático plantea preguntas sobre la precarización del trabajo y la pérdida de control sobre los estándares de conducción profesionales.

¿Humo o realidad tangible?
Durante la misma audiencia, ejecutivos de Tesla admitieron depender de capas similares de supervisión humana para sus sistemas de conducción "no supervisada". Sin embargo, los datos de la NHTSA sugieren que los vehículos de Tesla tienen tasas de accidentes tres veces superiores a las de los conductores humanos, incluso con estos monitores activos.
Tal parece que aún estamos en una realidad donde la IA aún no cumple con muchas de las promesas que lleva haciendo desde hace algunos cuantos años, el mundo físico es bastante más complejo que lo que estos sistemas parecen manejar y es decepcionante como poco, esto nos recuerda el papel fundamental de las personas aún en el marco de este cambio, no por nada un monton de empresas como Salesforce sobreestimaron las capacidades de estas tecnologías y ahora han tenido que dar vuelta atrás por la fiabilidad de los mismos.
Como siempre amigos, los estaré leyendo.




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