
Epic Games Store admite que "apesta": ¿Podrán robarnos el corazón (y el tiempo) como lo hizo Steam?
Todos la tenemos instalada, pero pocos presumimos de usarla. La Epic Games Store ha pasado años siendo ese "launcher de Fortnite" o el lugar donde reclamamos juegos gratis que probablemente nunca jugaremos. Entre una interfaz que parece sacada de un tutorial de programación del año 2000 y un rendimiento que asfixia tu SSD, Epic finalmente ha mirado al espejo y ha admitido la verdad. Steve Allison, vicepresidente de la empresa, reconoce que su tienda no da la talla. Analizamos su plan para atacar el punto más fuerte de Steam: la identidad social.