En el mundo del hardware, hay nombres que evocan respeto y nostalgia a partes iguales. Uno de ellos es, sin duda, Lightning. MSI ha aprovechado los focos del CES 2026 para presentar la RTX 5090 LIGHTNING Z, marcando el regreso triunfal de una serie que no veíamos desde los tiempos de la mítica RTX 2080 Ti. Tras "desaparecer" durante las series 30 y 40, volver a ver este diseño es una grata noticia para quienes amamos las versiones de tarjetas que se atreven a ser diferentes y empujar los límites.
Sin embargo, este regreso viene acompañado de cifras que son tan épicas como aterradoras.

El monstruo de los 1,000 Watts: ¿Proeza o locura?
Lo que más ha dado de qué hablar no es solo su arquitectura, sino su perfil de Ultra Overclock. MSI ha confirmado que esta tarjeta es capaz de consumir más de 1,000W bajo carga extrema. Seamos honestos: desde el punto de vista de la ingeniería, lograr que una tarjeta de video maneje 1,000W de forma estable sin incendiarse es una proeza absoluta. Mantener las VRM frescas y el flujo de energía constante a esos niveles requiere una construcción interna de calidad militar.

Pero, quitando lo "épico" del asunto, este dato nos deja un panorama confuso y algo de temor a futuro. Estamos llegando a un punto donde una sola computadora en uso constante podría consumir más que un aire acondicionado o un electrodoméstico de alto desempeño. Para alimentar a esta bestia, MSI comenta que será necesaria una fuente de poder de 1,600W o superior, lo que obliga a los usuarios no solo a comprar la tarjeta más cara del mundo, sino a renovar toda su infraestructura energética.

El misterio del precio: ¿Rumbo a los 5,000 dólares?
A pesar de todo el despliegue técnico, MSI ha mantenido un silencio sepulcral sobre el precio de venta al público. Este hermetismo solo alimenta el escepticismo y los rumores que circulan en los pasillos de la industria. Varias fuentes alternativas apuntan a que la RTX 5090, en versiones tan exclusivas como la Lightning Z, busca posicionarse en un nuevo techo de mercado: los 5,000 dólares.
De confirmarse esta cifra, estaríamos ante un aumento de precio sin precedentes que aleja definitivamente la gama entusiasta del usuario común, convirtiéndola en un objeto de lujo extremo. Es evidente que quien busque obtener esta tarjeta querrá jugar todo al máximo, teniendo lo mejor de lo mejor sin importar el coste, pero nos preguntamos: ¿dónde está el límite?

Un panorama raro para el gaming
El regreso de la serie Lightning es un recordatorio de la capacidad de innovación de MSI, y ver este tipo de tarjetas "especiales" siempre es un deleite visual. No obstante, el consumo energético de cuatro cifras y la posibilidad de un precio de 5,000 dólares plantean dudas serias sobre la dirección que está tomando la industria.

¿Es sostenible que el rendimiento de vanguardia dependa de duplicar el consumo eléctrico cada dos generaciones? Solo las pruebas de rendimiento real nos dirán si esos 1,000W se traducen en una ventaja competitiva real o si solo estamos ante un ejercicio de exceso técnico para unos pocos privilegiados.












Comentarios
Los comentarios se cargarán automáticamente...